miércoles, 4 de abril de 2012

¿Puedo instalar mi antena parabólica en la azotea de la comunidad?

La respuesta es sí. Y el fundamento jurídico lo encontramos en la Ley de Propiedad Horizontal y en el Real Decreto-Ley 1/1998 ,de 27 de febrero, sobre infraestructuras comunes en lo edificios para el acceso a los servicios de telecomunicación.

Por su parte, el artículo 17, 2ª de la LPH establece un régimen especial de mayorías para la instalación o adaptación de las infraestructuras comunes para el acceso a los servicios de telecomunicación regulados en el Real Decreto-Ley 1/1998. Dicha instalación o adaptación de la existente podrá ser acordada, a petición de cualquier propietario, por un tercio de los integrantes de la comunidad que representen, a su vez, un tercio de las cuotas de participación.

El coste de dicha instalación o adaptación, así como los derivados de su conservación y mantenimiento, no podrán ser repercutidos sobre aquellos propietarios que no hubieren votado expresamente en la Junta a favor del acuerdo. Si, con posterioridad dichos propietarios (los que no votaron a favor) solicitasen el acceso a los servicios de telecomunicaciones, y ello requiera aprovechar las nuevas infraestructuras o las adaptaciones realizadas en las preexistentes, podrá autorizárselas siempre que abonen el importe que les hubiera correspondido, debidamente actualizado, aplicando el correspondiente interés legal. Sin perjuicio de lo dicho para los gastos de conservación o mantenimiento la instalación de telecomunicaciones tendrá la consideración, a los efectos de las LPH, de elemento común.

Hasta aquí la normativa dada por la LPH al respecto de la instalación de infraestructuras comunes de telecomunicación que, como hemos visto, articula un régimen de mayorías más benévolo (1/3) que para el resto de los acuerdos. Pero, ¿Qué ocurre si un propietario quiere instalar una antena para la recepción de un determinado canal cuya recepción no es posible a través de la instalación común?

En este caso habremos de estar a lo dispuesto en el artículo 9 del Real Decreto-Ley 1/1998 el cual,  establece la siguiente regulación:
  • Los copropietarios de un edificio en régimen de propiedad horizontal o, en su caso, los arrendatarios tendrán derecho a acceder a los servicios de telecomunicaciones distintos de los indicados en el artículo 1.2, a través de la instalación común realizada con arreglo a este Real Decreto-ley, si técnicamente resultase posible su adaptación, o a través de sistemas individuales. Igualmente, cualquier copropietario de un edificio en régimen de propiedad horizontal o, en su caso, cualquier arrendatario de todo o parte de un edificio tendrán derecho, a su costa y en caso de que no exista una infraestructura común en el mismo, a instalar ésta. También podrán realizar la adaptación de la infraestructura ya existente en el edificio a lo establecido en el artículo 1.2 de este Real Decreto-ley. Para llevar a cabo lo previsto en este artículo, los copropietarios o los arrendatarios podrán aprovecharse no sólo de los elementos privativos, sino también de los comunes de los inmuebles, siempre que no menoscaben la infraestructura que existiere en los edificios y no interfieran ni modifiquen las señales correspondientes a servicios que previamente hubiesen contratado otros usuarios
  • En los supuestos establecidos en el anterior apartado, cuando el propietario de un piso o local, o, en su caso, un arrendatario, desee recibir la prestación de un servicio de telecomunicación al que pudiera accederse a través de una infraestructura determinada, deberá comunicarlo al presidente de la comunidad de propietarios o, en su caso, al propietario del edificio, antes de iniciar cualquier obra con dicha finalidad. El presidente de la comunidad de propietarios o el propietario deberán contestarle antes de quince días desde que la comunicación se produzca, aplicándose, según proceda, las siguientes reglas:

    1. En caso de que exista ya en el edificio esa infraestructura o, antes de que transcurran tres meses desde que la comunicación se produzca, se fuese a adaptar la existente o a instalar una nueva con la finalidad de permitir el acceso a los servicios en cuestión, no podrá llevarse a acabo obra alguna por el copropietario o por el arrendatario.

    2. En el supuesto de que no existiese la infraestructura, no fuese hábil para la prestación del servicio al que desean acceder el copropietario o el arrendatario o no se instalase una nueva ni se adaptase la preexistente en el referido plazo de tres meses, el comunicante podrá realizar la obra que le permita la recepción de los servicios de telecomunicaciones correspondientes. Si cualquier otro copropietario o arrendatario solicitase, con posterioridad, beneficiarse de la instalación de las nuevas infraestructuras comunes o de la adaptación de las preexistentes que se llevasen a cabo al amparo de este artículo, se les podrá autorizar, siempre que cumplan lo previsto en el segundo inciso del artículo 4.2.

2 comentarios:

  1. Gracias por la información, en mi comunidad tenemos la misma duda y estaba buscando información cuando he dado con tu blog! Ya podré instalar mi antena parabólica!

    Un saludo,
    M

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